Fueron horas de mucha incertidumbre para los hinchas de Independiente. El Rojo recibirá este sábado a Rosario Central en el estadio Libertadores de América – Ricardo Bochini. La Justicia evaluó la posibilidad de que el partido se juegue a puertas cerradas o con las tribunas llenas, pero quienes bajaron el martillo finalmente se inclinaron por reducir el aforo de las tribunas las tribunas Miguel Santoro y Ricardo Pavoni bajas en un 50% de su capacidad habitual.
Los 13.00 socios que en la semana canjearon sus bonos para acceder a las populares estuvieron expectantes hasta entrada la madrugada. Finalmente esos bonos que sacaron fueron inhabilitados y, según informó el club, deberán ser reservados nuevamente hoy desde las 10.30, hasta agotar la capacidad. Desde la institución aseguraron que a todos aquellos que se queden afuera se les garantizará el bono en los próximos partidos de local ante River y Argentinos.
La estructura de la cancha fue inspeccionada tras los desplazamientos de gradas que se produjeron en los últimos dos partidos de Copa Argentina que se disputaron allí. Dos encuentros en los que aparecieron imágenes que se viralizaron y que generaron preocupación e incluso temor.
El viernes hubo una inspección de funcionarios de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad de Avellaneda, de la Aprevide y de la Delegación de Bomberos, quienes recorrieron las instalaciones junto con el intendente de la cancha, Marcelo Garioto, y la plana mayor de la dirigencia del Rojo. El municipio emitió un comunicado mediante el que anunció que no encontró irregularidades, pero la UFI N° 4 de Avellaneda, a través del Fiscal Mariano Zito, solicitó a instancias superiores de la Justicia que Independiente juegue a puertas cerradas.
“Me apersoné en el lugar con ingenieros provinciales y a simple vista se constató el desplazamiento de la tribuna. En la semana va a haber nuevas inspecciones. Yo pedí que el partido se juegue sin público. Envié un informe que quedó en revisión. Pedí la clausura total porque acá tienen que ir a ver todo ingenieros estructurales específicos. No podemos asumir riesgos de ningún tipo. Hay que esperar a que se haga un relevamiento total, lo que pasa en la estructura de un estadio no se puede evaluar a simple vista”, comentó Zito en ESPN, antes de la resolución final. Dicho informe, con pruebas fotográficas, fue presentado a las 18 en el Juzgado de Garantías N° 1, a cargo de la Doctora Mariela Gladys Bonafine. A las 19.09, la Dirección de Seguridad en Eventos Deportivos de la Provincia, publicó otro documento. “La estructura no presenta, en apariencia, riesgo alguno de debilitamiento, derrumbe o rotura. Se le recomienda al club verificar el estado de los anclajes de alineación de las gradas y reemplazar los que se encuentren en mal estado”, planteó.
Durante el transcurso de la jornada también se analizó jugar el partido con un aforo del 50% en ambas tribunas. Eso fue lo que recomendó la Delegación de Bomberos, que también realizó una inspección ocular en la que detectó desplazamientos longitudinales de los bloques y oxidación en algunos de los soportes. Finalmente, y tras largas deliberaciones, se inclinaron por esa opción. La resolución final recayó en la jueza Bonafine.























