Pura confianza y contundencia es el equipo de Colón. Llegó 3 veces, la primera (de Conti) pegó en el palo. La segunda, a los 22, Vera no perdonó.

La jugada comenzó en la mitad de la cancha con el mismísimo goleador bajando la pelota. Tres pases bastaron para que llegaran a las inmediaciones del área de Sarmiento y Vera, que anda afilado, le pegó desde afuera, sin pararla, para ponerla lejos del arquero Julio Chiarini.

Cinco minutos después, Leguizamón peleó una pelota en tres cuartos de cancha, se la dio a Vera que se la devolvió de primera. Lo siguiente fue una obra de arte del talentoso y joven delantero de Colón: enganchó para un lado y para otro, emulando a Lionel Messi contra Jerome Boateng, en esa jugada que dejó al ghanés desparramado en el suelo. Así logró llegar hasta la última línea “Legui” para soltarla al medio y que Facundo Pereyra sólo tuviese que empujarla a la red.