El estallido social en Chile se cobró ya 15 vidas según informó Rodrigo Ubilla, subsecretario del Interior de Chile. Once de ellas fueron en la Región Metropolitana, que comprende a la capital.

Los violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad provocaron un caos a lo largo de todo el país andino. Ubilla aseguró que todas las muertes se produjeron en un contexto de “quemas y saqueos, principalmente de centros comerciales”.

Carabineros confirmó que encontró el cuerpo de un hombre en el interior de un supermercado al llegar a la zona tras recibir un llamado de emergencia para disolver una turba que lo estaba saqueando en pleno toque de queda en la capital trasandina.

Según esa fuerza, el hombre se escondió en el interior del supermercado cuando vio llegar a los uniformados a controlar la situación y se ocultó en un almacén tras un refrigerador que le produjo una descarga eléctrica que provocó su muerte, según consignan varios medios locales y la agencia de noticias EFE.

Antes de la medianoche la Armada confirmó otro fallecido, en la ciudad de Talcahuano, a unos 500 kilómetros al sur de la capital, tras ser atropellado por un camión de la Armada cuando los soldados llegaron a intervenir en otro saqueo.

Esta situación también ocurrió bajo el toque de queda que rige en esa ciudad.

Santiago y toda la región Metropolitana, a la que pertenece la capital, estuvieron por tercera noche consecutiva bajo toque de queda, medida extendida en la región de Valparaíso, la provincia de Concepción, y las ciudades de Antofagasta, La Serena, Coquimbo,Rancagua, Talca y Valdivia.