
Su nombre es una de las marcas registradas del atletismo nacional. Con 30 años, el garrochista santafesino Germán Chiaraviglio no necesita presentaciones: pasaron más de 10 años desde su irrupción en la escena local, cuando se consagró campeón mundial juvenil en agosto de 2006, en Beijing, China.
Hoy, lejos de la efervescencia de aquellos primeros años, Chiaraviglio está más calmo. Se permite hablar de su actualidad desde otro lado: “En Londres me quedé un poco con la pica de no haber saltado un poco más. Creo que estaba en condiciones de pasar por lo menos 5,60 metros, lo que me hubiese llevado a la final. Me costó acomodarme en un par de cuestiones técnicas y eso hizo que me quedara afuera”, aseguró en una entrevista con Clarín. Y agregó: “En Zurich viví algo parecido: empecé bien y en los 5,63 otra vez me costó tener profundidad. Si bien estar presente en esos dos certámenes fue algo muy importante, me quedé con un gustito raro por no poder saltar un poco más”.
Lejos de las luces de Europa, el santafesino tiene que instalarse en el Viejo Continente durante varios meses para competir en el primer nivel. La lejanía, acompañada de resultados no descollantes, lo hicieron asumir un rol secundario que se toma con tranquilidad: “Creo que es normal que cuando a uno le va bien, haya cierta gente que te apoye más. Y cuando no tenés resultados, la llama se apaga. Es común que eso ocurra”, afirma. Y completa: “El deporte es muy meritocrático. Me parece que entender que esas son las reglas del juego ayuda un poco a la serenidad. No va a cambiar la situación, pero sí a cómo me paro yo ante ello.”

Sobre la idea de volver a estar en un Juego Olímpico, Chiaraviglio contesta: “Me encantaría poder competir en Tokio. No lo digo hoy como un objetivo tan puntual porque después de Río una de mis ideas para bajar un poco el nivel de expectativa era pensar y planificar año por año. Yo ya tengo 30 y a medida que van pasando los años cuesta un poco más”. Pero la serenidad de los años choca contra la ilusión del deportista: “Me encantaría participar de los Juegos de 2020, 2024, 2028 y eternamente. Representar a tu país en unos Juegos Olímpicos es el momento más lindo de la carrera de un atleta.























