La histórica panadería 9 de Julio, que estaba ubicada en Boulevard Gálvez al 2300, cerró sus puertas tres 40 años en Santa Fe. Según uno de los socios, hubo una crisis entre los propietarios y eso, sumado a las dificultades económicas, los decidió a la clausura de un lugar icónico para Santa Fe.

La panadería, cuya titularidad era de dos familias, tenía 28 empleados. Pero para no hacerlo de manera abrupta, los socios aseguraron que hace meses habían decidido el cierre y fueron tomándose un tiempo para no dejar abruptamente en la calle a quienes trabajaban en en lugar.

Ahora, la panadería está bajo un litigio por lo que se acordó que ninguno podrá usar la reconocida firma “9 de julio” para abrir un negocio del rubro, por lo que hace imaginar que el comercio, tal como fue conocido durante 4 décadas, no volverá a producir facturas y panificados para la ciudad.