“Lo hizo de pecho”, salió gritando un playero de una estación de servicio Ancap, cuando este periodista paraba a cargar nafta anoche en Uruguay. Los locales no salían de su asombro: Brasil juega a otra cosa.

La alegría es solo brasileña, fue una especie de revancha del Maracanazo pero en vez de provocar tristeza, generó sorpresa del “jogo bonito” que es capaz de desarrollar el equipo de Neymar.

Y eso que Uruguay había golpeado primero, con un gol de penal de Cavani. Pero Brasil lo dio vuelta con un hat-trick de Paulinho y un sombrero de Neymar. Fue 4 a 1 y el conjunto amarillo sacó más ventaja en la tabla de posiciones.

Dos de los goles hicieron recordar a aquellos mejores momentos del fútbol brasileño: un sombrero de Neymar y un tanto de pecho de Paulinho. Brasil se divierte, pero es cosa seria.

Mirá el baile brasileño: