Le faltaban catorce meses para cumplir su condena. Carlos Monzón tenía 52 años, ya había sido campeón del mundo y había tocado el cielo con las manos, y había estado detenido por el asesinato de su mujer, la modelo Alicia Muñiz. Era 8 de enero de 1995 y en un trágico accidente, encontraría su muerte.

El ex campeón gozaba de salidas transitorias de la cárcel de Las Flores, Santa Fe. Y si bien normalmente iba al predio de UPCN a enseñar boxeos, ese día había aceptado la propuesta de su amigo Jerónimo Mottura para disfrutar de un asado y hasta invitó a su cuñada, Alicia Fessia.

El auto mordió la banquina y dio siete vuelcos antes de terminar completamente destrozado. Mottura también perdió la vida en el accidente, mientras que Fessia sufrió heridas.

Según dijo Clarín, en aquel entonces, quien logró exitosamente defender 14 veces su corona de peso mediano no llevaba puesto el cinturón de seguridad, aunque también hubo varias versiones, desde algunas que indicaban que Monzón se había infartado al volante hasta otras que afirmaban que estaba conduciendo bajo los efectos del alcohol. Ninguna pudo ser confirmada.

El Renault 19 gris quedó destruido al costado del paraje Los Cerrillos de la Ruta Provincial 1, al noreste de Santa Rosa de Calchines. “Se mató Monzón”, tituló Clarín y unas 30 mil personas participaron de su funeral.