El senador Aloysio Nunes, vinculado a grupos de guerrilla urbana y que estuvo refugiado en Francia durante el régimen militar de Brasil (1964-85), fue nombrado nuevo canciller del gobierno de Michel Temer, en reemplazo de José Serra, que renunció la semana pasada.

“El presidente designó a Aloysio Nunes Ferreira, de San Pablo, al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores”, informó el vocero de Temer, Alexandre Parola. Líder de la mayoría del gobierno en el Senado desde la destitución de Dilma Rousseff, Nunes “tiene una larga trayectoria de compromiso con las causas de la diplomacia brasileña”, agregó.

Con antecedentes de sobra para ocupar esa altísima función, el nuevo ministro podría padecer de una pequeña falla: la franqueza extrema que cultiva apasionado. Fue eso lo que le llevó a expresar su más profunda decepción cuando en Estados Unidos triunfó el presidente Donald Trump.

En un arranque de sinceridad ilimitada, dijo que el Partido Republicano estaba “borracho” y que el actual jefe de Estado norteamericano “es lo que hay de peor, de más incontrolable y más exacerbado que hay en su partido”. Y agregó: “Ahora hay que observar cómo se comporta en la Casa Blanca”. Es más; juzgó que Trump representa “incertidumbre para el escenario internacional y tendrá impacto en Brasil”.