La crisis política en Brasil parece no tener fin. Ahora el tsunami parece caer bajo la figura del presidente Michel Temer. Según la Fiscalía electoral, la campaña Rousseff-Temer del 2014 recibió, como mínimo, 34 millones de dólares de la constructora Odebrecht. Por tal motivo, el subprocurador electoral Nicolao Dino pedirá al Tribunal Superior Electoral que anule el mandato presidencial que comenzó en 2014, separe del cargo a Temer y suspenda los derechos políticos de Rousseff, que en ese caso no podría presentarse como candidata a ningún cargo público en las próximas elecciones de 2018.

“Todo este formidable volumen de dinero empleado en la campaña constituye abuso de poder económico y compromete la legitimidad y normalidad del pleito electoral”, denunció Dino. 

De este modo, si el Tribunal Superior Electoral opta por anular la victoria de la fórmula presidencial Dilma Rousseff-Michel Temer que resultó electa en octubre de 2014 el actual presidente cesará inmediatamente en el cargo. En esa circunstancia se abriría un proceso de aguda inestabilidad en el país, con el Congreso convocado para elegir en forma indirecta al sucesor.