Por Germán Beauge* (Especial para Nexo Diario)

Un juez federal de Estados Unidos suspendió ayer la orden ejecutiva del presidente, Donald Trump, que prohibió el ingreso de migrantes de siete países de mayoría musulmana. Según el fallo, la decisión es válida a nivel nacional y permanecerá vigente hasta que se resuelva la cuestión de fondo, informó la oficina de la fiscalía del estado de Washington, que presentó la acción legal.

El juez federal del distrito oeste de Washington, James Robart, hizo lugar al pedido del fiscal general del estado, Bob Ferguson, de suspender inmediatamente la orden de Trump a nivel nacional, al considerar que podría causar “daño irreparable”.

Robart dijo además que el Estado está próximo a demostrar que la orden es inconstitucional. “La Constitución prevaleció hoy”, dijo Ferguson, quien fue el primer fiscal general en cuestionar la prohibición sobre migración. “Nadie está por encima de la ley, ni siquiera el presidente”.

El jefe de la Casa Blanca no se quedó callado y recogió el guante. En una catarata de tweets el magnate disparó contra la justicia: “Cuando un país ya no puede decidir quién puede y quién no puede entrar y salir en él, especialmente por razones de seguridad, ¡es un gran problema!”.  Y en un segundo mensaje escrito en la red social señaló: “¡La opinión de este supuesto juez, que básicamente nos quita [la capacidad] de aplicar la ley, es ridícula y será anulada!”, advirtió el presidente estadounidense.

La decisión del juez Robart es, de momento, la de mayor alcance, aunque otros jueces federales de varios Estados también tomaron decisiones contra el decreto de Trum. En las próximas horas se espera que el gobierno norteamericano apele la decisión.

*El autor es Licenciado en Relaciones Internacionales.