
Boca es un equipo distinto. Mientras todos luchan por armarse y acomodan fichas, el Xeneize gusta, gana y golea. Tiene un inicio de Superliga ideal: jugó 7, ganó 7. 21 puntos, 19 goles a favor y (atentos) sólo 1 en contra. Un arranque pocas veces visto en la historia del azul y oro.
Sólo en dos oportunidades ganó más partidos seguidos que en la actual Superliga. En 1924, consiguió victorias en los primeros 13 partidos de un torneo en el que, claro, fue campeón. Y en 1919 había ganado los 8 partidos que tenía el campeonato para coronarse. Salvo esos antecedentes históricos que tienen más de 90 años, Boca tiene un arranque único.
En el tanteador, Boca también rompe récords. Mientras tiene casi tres goles de promedio por partido, consiguió consolidar la defensa (uno de los mayores problemas que tenía) y recibir apenas un gol.
Este domingo goleó a Belgrano, un rival que había logrado plantarse bien en la Bombonera en los primeros minutos del primer tiempo. Pero Boca desarma a los rivales: una vez que quebró el cero, fue imparable.
Con 21 puntos en juego, ya le sacó 6 a su seguidor, San Lorenzo. El resto de los equipos parecen jugar otro torneo.























