
Se movió la manga, delatando la presencia de los jugadores. Por eso la hinchada sabalera se preparó para recibir a su equipo, en la previa del partido versus Huracán, del viernes a la noche.
Cuando salieron los primeros jugadores con camiseta negra, explotaron los aplausos, los cantos y muchos papelitos. Pero los que estaban vestidos con esa casaca oscura eran los de Parque Patricios.
Apenas algunos silbidos se escucharon y con el paso de los segundos la gente se fue dando cuenta que, en esta oportunidad, Colón no iba a estar vestido con la camiseta negra que oficia de suplente.
Minutos después apareció el local con remera verde. Claro, fue recibido con ovación, cantos y algunos papeles… los que no habían sido tirados en la falsa entrada.























