
Adrián Bastía está cerca de cumplir 40 años y en los próximos días hará oficial su retiro. Será en Florencio Varela, en el encuentro frente a Defensa y Justicia, donde seguramente tendrá algunos minutos en cancha para despedirse dentro del campo de juego.
El ex Racing confirmó su decisión después del partido ante Unión, el 2 de septiembre, en el Brigadier López: “Este fue mi último clásico”, dijo el volante. Así, comunicó que a fin de año dejará la actividad del fútbol profesional.
La hinchada lo aplaude por su incesante esfuerzo y le reconoce el sacrificio con casi cuatro décadas en sus espaldas. Más de una vez fue ovacionado y ahora se va de las canchas con la casaca rojinegra.
En el vestuario no ocurre lo mismo. Integrantes del plantel sabalero están molestos con el “Polaco” por algunas actitudes. El experimentado jugador es muy “compinche” de un alto dirigente y eso no está bien visto por algunos de sus compañeros.
Es más, cuando surgió la posibilidad para que Bastía sea ayudante de campo de Fuertes se alzaron voces en contra. La mayoría se opuso y por este motivo no se concretó. Esto ocurrió en la previa de la revancha ante Unión de Sunchales por Copa Santa Fe.
Por otra parte, los trabajadores del fútbol amateur sabalero no aceptan que el ex Atlético de Rafaela sea coordinador de inferiores junto a Luciano Calcagno, actual D.T. de Reserva, quien arribó a Santa Fe de la mano del jugador, con el aval de Horacio Darras, vicepresidente.
La llegada de Calcagno generó un clima hostil en las categorías menores y Javier López, que está a cargo de todo, está pensando en renunciar a su cargo. Con él se irían varios técnicos de inferiores y dirigentes.
Puertas adentro, Bastía no tendrá la gran despedida que se esperaba. De parte de algunos recibirá un saludo formal ante las cámaras y punto.























