Dos personas fueron detenidas por la agresión a un grupo de niños y padres de una escuela del interior de Entre Ríos, en el partido que Patronato y Unión de Santa Fe disputaron el sábado en Paraná por la décima fecha de la Superliga.

Por el incidente, siete chicos de 10 a 15 años fueron trasladados al hospital infantil San Roque con “escoriaciones varias” y a dos padres los derivaron al hospital San Martín, uno de ellos con fractura de tabique.

Los niños, padres y profesores de la ciudad de Diamante arribaron a la capital entrerriana para presenciar el partido de Primera División en el marco del programa “Los gurises van a la cancha”, de la secretaría de Deportes del Ministerio de Desarrollo Social provincial.

Cuando el delantero Franco Soldano convirtió el 2-1 parcial a favor de Unión y la delegación de menores intentó colgar la bandera del programa provincial, con los mismos colores que identifican al Tatengue, un grupo de barras de Patronato se acercó al lugar para atacarlos brutalmente.

“Entraron 50 tipos de la barra de Patronato, sin ningún problema ni freno. Nosotros, al ingresar, fuimos revisados por la Policía. No entendemos dónde estaban los efectivos cuando ellos irrumpieron así. Tenían navajas y palos, fue terrible. Veíamos como agarraban a los chicos del cuello. Para más de uno de nuestros gurises esa fue la imagen y la experiencia que se llevan tras pisar por primera vez un estadio”, contó Emanuel Moyano, profesor de educación física y uno de los adultos de la delegación agredida.

La ministra de Gobierno y Justicia de Entre Ríos, Rosario Romero, pidió al jefe de la Policía entrerriana “con carácter urgente un informe circunstanciado y pormenorizado con amplios detalles” sobre el operativo de seguridad del partido.

Solicitó el nombre del “responsable del operativo, de todos los funcionarios involucrados” y requirió saber “si se va a ordenar alguna información sumaria o tomar alguna medida de carácter disciplinario”.

Por su parte, el club entrerriano emitió un comunicado en el que expresa “su más enérgico repudio e indignación” por lo ocurrido y puso “a disposición de las autoridades policiales toda su colaboración para el esclarecimiento de los hechos y el castigo a los responsables”.