
Diez días después de la muerte de Débora Pérez Volpin aparecieron los resultados de la autopsia y complicarían más al médico de la clínica La Trinidad que realizó la endoscopía, durante la cual falleció la periodista y legisladora porteña.
“Si bien la congestión y el edema pulmonar son la expresión final de una falla cardíaca, la misma es la consecuencia del barotrauma generado por el neumomediastino y el neumoperitoneo, los cuales estarían en relación con las maniobras instrumentales endoscópicas practicadas en la vía digestiva, dado el hallazgo de las lesiones descriptas en esófago y estómago”, dice la autopsia preliminar.

El informe confirma lo que extraoficialmente había trascendido: “la causa de muerte determinada macroscópicamente ha sido congestión y edema pulmonar, neumomediastino y neumoperitoneo”. Y sostiene que “estarían en relación con las maniobras instrumentales endoscópicas practicadas en la vía digestiva, dado el hallazgo de las lesiones descriptas en el esófago y estómago”.
Para poner en claro, especialistas le dijeron al diario Clarín que “fue como si le pasaran un rastrillo al esófago”. Eso determina las responsabilidades que hay para los médicos del Sanatorio la Trinidad.



















