Se los conoce como “relámpagos al revés” ya que su trayectoria, a diferencia de la habitual, viaja al espacio en vez de hacia la Tierra. En su video, el aficionado de 44 años exclama una y otra vez: “¡Wow!”, “¡No, no puede ser!” a medida que los destellos se repiten una y otra vez, hasta llegar a las 30 ocasiones en dos horas.

“Puse mi cámara en marcha y literalmente en cuestión de minutos – casi sin tiempo para nada – empecé a ver los destellos parpadeando en el horizonte”, comentó Finlay. “No lo podía creer, pensé que tendría suerte de capturar uno o dos, lo que hubiera sido fantástico, pero seguían ocurriendo”, agregó.

Finlay filmó el extraño fenómeno durante dos horas entre las 21 y las 23 del martes desde Little Blowhole, en Nueva Gales del Sur. Aseguró que vislumbraba los destellos a 300 kilómetros de distancia y que eran visibles pese a producirse a 90 kilómetros de la Tierra. A su vez, dijo que cada relámpago tenía unos 15 kilómetros de largo.

En las imágenes parecen chispas rojas. En realidad, son eventos luminosos transitorios que se producen a partir de una descarga eléctrica durante una tormenta. En lugar de desplazarse hacia abajo y terminar en el suelo, como cualquier relámpago, viajan hacia el espacio. De allí su apodo: “relámpagos al revés”.