
El diputado Amadeo se reencontró con el médico santafesino que le salvó la vida. Ocurrió en TN durante el programa que conduce Alfredo Leuco, “Palabra de Leuco”.
Allí, tanto el diputado como el médico mantuvieron una emotiva conversación telefónica en la que revivieron aquel trágico accidente que acabó con la vida de Amadeo durante unos minutos.
“Venía de Paraná, de ver a mi hija y mis nietos, e hice una rutina de todos los domingos a la tarde cuando vuelvo: paré a cargar nafta para continuar el viaje. Y me quedé parado al lado de la persona que estaba cargando con la manguera, y no cortó y me bañó de nafta. Yo soy asmático, un asmático light, pero asmático al fin. La inhalación de la nafta produce en mis pulmones un espasmo bronquial que hace que el bronquio se cierre inmediatamente y lo que queda adentro del bronquio es gas. Eso se va a la sangre y me produce un paro cardiorespiratorio instantáneo, y yo caí muerto” relató Amadeo.

Automáticamante su mujer intentó asistirlo. Y ese es el momento en el que apareció quien se convertiría en su héroe, Germán Brunassi, oriundo de Rafaela, quien es médico rescatista con un historial de siete años en esa profesión.
Después de varias maniobras, el profesional logró reanimarlo, y como si fuera algo planeado, una ambulancia que se encontraba en el lugar contaba con las dos cosas que necesitaba Amadeo para sobrevivir: cortizona y oxigeno.
“Yo le debo la vida a los santafesinos, y nunca voy a terminar de agradecerles” expresó el diputado por Cambiemos. Permaneció muy crítico, en coma, en terapia intensiva durante nueve días.
Después de este breve relato, la producción comunicó a los dos protagonistas de esta historia, y la voz de Brunassi apareció en escena: “Veníamos en caravana con unos amigos, habíamos ido a un encuentro en Rosario. Había una demora importante para salir de Rosario, nos demoramos y un amigo paró a cargar combustible (…) ahí es cuando veo a una persona apoyada en el baúl de un auto con una mujer y una silla de atrás. Era una situación atípica en una playa de estacionamiento, cuando me bajo, veo que Eduardo caía hacia sobre su esposa y cuando me acerco cae encima mío”.
“Me percato que estaba en paro cardioresporatorio, no respiraba más. Lo recuesto y veo que su corazón había dejado de latir. Empecé con maniobras básicas de reanimación, masajes y ventilación (…) del otro lado de la estación había una ambulancia” explicó.
Tras 10 minutos de ranimación, Amadeo recuperó el pulso pero estaba en coma y no podría respirar por sus propios medios. Por esa razón, el médico continuó con la tarea de hacer que el oxígeno llegara a sus pulmones hasta que llegó la ambulancia de alta complejidad que lo trasladó al hospital de Granadero Baigorria.
Mientras Brunassi relataba la historia de aquel día de agosto, la mujer de Amadeo, sentada detrás de las cámaras de TN, comenzó a emocionarse por el recuerdo. Incluso el médico santafesino la saludó al aire y Amadeo le agredeció: “Es mi amor desde hace 45 años”.
“Mi familia estuvo diez días en los pasillos de la terapia intensiva del hospital Baigorria” contó el diputado, quien cerró la entrevista agradeciendo a “esos fantásticos médicos que me salvaron la vida”.
Después del programa, ambos protagonistas dijeron que sus teléfonos explotaron con mensajes de cariño de la gente: “Tengo más de 200 mensajes” dijo Amadeo sin poder creer lo que pasaba. “Me pasó algo similar”, dijo el médico a NexoDiario.

El accidente
El pasado 6 de agosto, mientras cargaba nafta en una estación de servicio en la autopista Santa Fe -Rosario, el diputado fue el protagonista de un extraño accidente cuando la válvula que corta el paso de la nafta se trabó y le cayeron encima de 10 litros de combustible. “Eso que para cualquier persona es mucho porque no puede aspirar nafta, para un asmático como yo es mortal”, explicó Amadeo.
El relato continúa sorprendiendo, “estaba parado al lado del tanque y de golpe empezó a salir nafta para afuera, en un chorro”. “Mis pulmones aspiraron esa nafta y me produjo un paro cardiorrespiratorio. Yo me morí, pero hubo un médico rescatista, el doctor Germán Brunassi de Baigorria, que estaba tomando café en la estación que me vio y me salvó. Le estoy eternamente agradecido”, indicó.



















Che. Era un empleado público como no lo hizo hechar ….. cipayooooooooo