
El atacante era pretendido por un equipo del país asiático, que estaba dispuesto a pagar los 24 millones de dólares de su cláusula de recisión. Sin embargo, Alario priorizó el futuro deportivo, sobre todo sus chances de ser convocado a la Selección, por encima del dinero y así se los comunicó a los dirigentes del club.
Todos le aconsejaban que no se vaya. Su padre Abel dijo públicamente que él prefería que se quede para esperar una oferta del fútbol europeo. Emanuel Gigliotti, recién llegado de China para jugar en Independiente, manifestó, “Me parece que el futuro que tiene Lucas, que jugué con él en Colón, está para otro fútbol. Y creo que futbolísticamente se va a perder un poquito”, aseguró el nuevo refuerzo del ‘Rojo’. Y Alario dejó de lado los millones de dólares y tomó la decisión de quedarse en River.
El único actor de reparto en esta historia era Colón. Desde la dirigencia sabalera hacían fuerza para que el futuro del “pipa” sea en China. Recordemos que River es el dueño del 60 por ciento del pase del centrodelantero, mientras que Colón posee el 40 por ciento restante, motivo por el cual también iba a verse beneficiado con casi 6 millones de dólares de transferencia. No pudo ser, habrá que esperar una nueva oferta que seduzca al jugador antes de junio del 2018.























