La reina Isabel II de Inglaterra prohibió que el príncipe Harry y la actriz Meghan Markle hagan uso de la palabra “Royal” en sus emprendimientos comerciales y comunicados.
La medida tiene que ver con la marca que ambos habían desarrollado, denominada “Sussex Royal”.

Esto tiene que ver con que Harry y Meghan ya no pertenecen a la familia real británica desde el último 8 de enero, según explicó un portavoz “off the record” al diario inglés Daily Mail.

Los duques, o más concretamente sus asesores, olvidaron registrar su marca -con la que pretenden comercializar todo tipo de productos- fuera de Reino Unido, agrega la información.

Harry y Meghan se mostraron desde su boda incómodos con las obligaciones impuestas a la familia real británica.

Gracias a su imagen de modernidad, desenfado y compromiso con causas sociales, la joven pareja logró, desde su boda en 2018, una enorme popularidad.