
Esta mañana, en el cierre de la maratónica sesión donde se aprobó la reforma previsional, el jefe de bloque del FpV- PJ, Agustín Rossi, dio un fuerte discurso. “Va a empezar una resistencia pacífica”, indicó. Y agregó: “Imagine que si hoy hubo cacerolas, mañana van a haber más cacerolas. Todos sabemos cómo evolucionan estos procesos en la sociedad argentina”.
Se cumplían 12 horas de debate y adentro del recinto ya se sabía de la otra marcha: la de la noche donde se había autoconvocado gente de manera pacífica para reclamar, a diferencia de la tarde donde grupos violentos se habían enfrentado a la policía.
“La verdad es que cuando uno toma distancia y mira lo que pasó, se cumple claramente aquel dicho de que cuando las cosas se hacen de una determinada manera el resultado es el mismo: volvieron a hacer lo que hace la derecha siempre, recortarle los recursos a los jubilados”, continuó Rossi.
Y completó: “La reacción popular es que la que se vio durante estos días; todo lo que les pasó no es culpa de la impericia, fue porque quisieron hacer un trámite acelerado, que se debata rápido, que llegue rápido; se están equivocando feo”.
Con esa alocución, Rossi volvió al Congreso. Y fue el último discurso peronista antes de la votación. Tras su intervención en el Congreso, Mario Negri, presidente del interbloque Cambiemos, realizó una breve intervención para dar paso a la votación. Finalmente el proyecto impulsado por la Casa Rosada se sancionó con 128 votos a favor.


















