
La previa de la semifinal de la Copa Sudamericana se vio invadida por la violencia, una vez más, cortesía de la hinchada de la Universidad de Chile. Meses después del caos vivido en Avellaneda contra Independiente, se suma al oscuro historial de la barrabrava chilena este ataque contra el micro de Lanús, a minutos del pitazo inicial para el partido de ida.
Cuando los jugadores de Granate se encontraban de camino al estadio para el encuentro que se disputará sin público, simpatizantes del cuadro trasandino interceptaron al micro para agredir con botellas y piedras, llegando incluso a romper uno de los vidrios del vehículo.
El primero en mostrar lo acontecido fue Eduardo Salvio, jugador de Lanús, que publicó un video en su cuenta de Instagram, pero luego salieron a la luz más imágenes sobre el ataque.

Durante el arribo de la escuadra de Mauricio Pellegrino es que fanáticos de la U, que se acercaron a las inmediaciones pese al impedimento de entrar al recinto por los incidentes causados en Avellaneda ante Independiente, atacan al ómnibus. Un piedrazo que cayó cerca de Gonzalo Pérez y el juvenil Facundo Sánchez y que despertó la bronca de Eduardo Salvio en redes sociales.
Frente a este escensario antes del pitazo inicial, y la represión policial contra los hinchas de la U para intentar disuadir y evitar que la situación escale, se tomó la determinación de realizar una reunión de caracter urgente entre los organismos encargados, para intentar diagramar un operativo de evacuación especial para garantizar la seguridad de la delegación del Granate.























