Por Carlos Paganini*

Trump logró que el Senado estadounidense de media sanción a su propuesta de modificaciones al régimen tributario de los EEUU que propone rebajas impositivas de hasta un 35% a empresas.
La discusión interna se centra en determinar desde cuándo se aplica y si la reforma fiscal beneficia a los más ricos o a la clase media y baja del país.
Ahora, ¿cómo afecta una reforma de estas características a los países denominados emergentes?
Sin dudas, esto generará en la economía más importante del Mundo un déficit fiscal que a la fecha no se explica como controlará. Es de esperar, que lo haga con emisión. Se entiende en argentino básico apelar a la “maquinita” de imprimir billetes.
Si esos billetes permanecen en el mercado interno de los EEUU generarán efectos inflacionarios. Por ello, es de esperar que apele a la fórmula de siempre, colocarlos en posiciones que no alteren más allá de sus previsiones los precios de su economía casera. Y, su fórmula de siempre, es la de apelar a que su moneda sea requerida por el resto del Mundo para tres destinos básicos entre otros:fFinanciamiento de Proyectos de Inversión; flujos que se mantienen en el exterior por ser reconocida como moneda de intercambio en el mercado internacional; y destinarla a financiar a países con desequilibrios presupuestarios.
De estas opciones, los dólares que usa el mundo para comercio internacional ya está calculado con escaso margen de error. Invertir en otros países para promover proyectos productivos requiere estar dispuesto al riesgo, seguridad institucional y distintas etapas de evaluación. Prestar a otros países aparece como lo más lógico, fácil y de menor riesgo. Altos rendimientos y solo exige evaluación de la capacidad de pago y posterior seguimiento del comportamiento fiscal del deudor con la ventaja adicional que embellece los balances de sus Fondos Comunes de Inversión y similares que se suman al carro de colocaciones financieras.
En definitiva, a mediano plazo los argentinos nos podemos quedar tranquilos. Tendremos financiamiento para seguir gastando desde el Estado lo que no ganamos con el sudor de nuestra frente.
*Contador público. Ex diputado provincial.



















