Un hombre de 45 años fue condenado por la justicia santafesina luego de que reconociera haber abusado sexualmente de sus tres hijas en establecimientos rurales de la localidad de Pozo Borrado.

Los jueces Juan Gabriel Peralta (presidente), Javier Bottero y Cristina Fortunato, resolvieron aplicar una pena de 15 años de prisión durante un juicio llevado a cabo en los tribunales de la ciudad de Tostado.
Por su parte, la fiscal que estuvo a cargo de la investigación es Shirli Tomasso, manifestó que “el condenado vulneró la integridad sexual de dos de sus hijas desde que ellas transitaban el jardín de infantes hasta sus primeros años de la escuela secundaria”.
En tal sentido, remarcó que “la gran frecuencia con la que el hombre llevó a cabo su accionar delictivo provocó que las víctimas naturalizaran las agresiones”.
Además, sostuvo que “por lo menos en una oportunidad, el hombre abusó sexualmente de otra de sus hijas mientras ella cursaba la primaria”. Según destacó, “todos los ilícitos fueron perpetrados en diferentes viviendas rurales en las que residió el grupo familiar”.
La funcionaria del MPA señaló que “el condenado solía atacar a las niñas en ocasiones en las que se quedaba a solas con ellas”, y enfatizó que “dadas sus características, los abusos tuvieron entidad suficiente para interferir en el normal y progresivo desarrollo sexual de las víctimas”.
Por otro lado, aseguró que “los delitos fueron cometidos en un contexto de violencia familiar” y mencionó que “en junio de 2019, dos hijas del condenado fueron a una comisaría para anoticiar a las autoridades sobre una situación de maltrato físico y psicológico que había ocurrido en su hogar y voluntariamente relataron los abusos a los que eran sometidas desde pequeñas”


















