Ocurrió en un salón paralelo que tiene la Parroquia Sagrada Familia ubicada en Aristóbulo del Valle al 8000.

Era la tarde/noche del jueves, mientras una catequista daba clases a un grupo de padres y chicos, cuando un ladrón con un arma de fuego ingresó al salón y amenazó a los presentes.

Gracias a dios, nadie reaccionó, y el ladrón sólo se hizo del teléfono celular de la catequista y se dio a la fuga.