Tanto Horacio Darrás, vicepresidente tercero de Colón, como a Lucas Paniagua, vocal del club rojo y negro, se los imputó por los delitos de haber facilitado la formación de grupos destinados a cometer delitos en espectáculos deportivos y encubrimiento.
Según la Fiscalía, estos los delitos vienen siendo cometidos desde octubre del año pasado, cuando en sus funciones de dirigentes, facilitaron la formación y mantenimiento de grupos destinados a cometer delitos, lo cual está penado por la ley nacional de Espectáculos Deportivos 23.184.
Además, Paniagua mantuvo comunicación y trato directo permanente con los líderes de Los de Siempre y de La Negrada, relación que era conocida y aprobada por quien es Vicepresidente Tercero del club.
La Fiscalía sostuvo que ambos proveyeron de indumentaria deportiva oficial del club para su reventa; carnet de socios y entradas para los miembros de las facciones y entradas para la reventa previa a los partidos.
En la audiencia también se indicó que “al líder de Los de Siempre se le pagaban periódicamente 150 mil pesos en concepto de ‘sueldo’ sin que hubiere contraprestación alguna”.
Ambos ex dirigentes, también son investigados por el delito de encubrimiento.
En los dos casos fue por su accionar a raíz de las citaciones a declarar que hizo la Fiscalía a víctimas y testigos de las amenazas sufridas por el plantel profesional de fútbol de Colón el martes de la semana pasada en el predio “4 de Junio”.
“El Vicepresidente Tercero le indicó al Manager del fútbol profesional de la institución que debía concurrir a declarar, pero que de ninguna manera podía identificar a las personas que habían estado presentes y que tampoco podía dar cuenta de haber escuchado amenazas”, sostuvo la Fiscalía. “Además, el dirigente hizo hincapié en que, puntualmente, no se mencione al líder de Los de Siempre”, se agregó.
Por su parte, Paniagua fue quien “se comunicó telefónicamente con el otro líder de Los de Siempre, quien está detenido en el establecimiento penitenciario de Coronda”.
Según expuso la Fiscalía, “en ese contacto, el detenido le dijo al dirigente que hable con los jugadores y personas citadas a declarar y les manifieste que si no identificaban a los presentes en el ‘apriete’ a los jugadores, Los de Siempre los dejarían tranquilos. También se le planteó que si los citados a declarar sí identificaba a los autores de las amenazas, Los de Siempre se encargarían de tirar bombas en cada uno de los partidos para que Colón no juegue más de local. Asimismo, le dijo que sabían donde viven las familias de los jugadores y a qué escuelas van sus hijos”.
Finalmente, según relató la Fiscalía en la audiencia, “se contactó con el capitán del plantel profesional de fútbol con el objetivo de ayudar a los autores de las amenazas coactivas”.




















