Mas allá que las realidades son distintas, los dos clubes puede que tengan el mismo objetivo: clasificar a una copa internacional. Uno, Colón, lo hizo sin querer. Se encontró con un presente histórico de la mano de Eduardo Domínguez que lo posicionó en el puesto número 6 de la tabla. Aunque cada vez que un periodista pregunta por el tema, tanto el técnico como los jugadores dicen: “vamos fecha por fecha”. El otro, Unión, había terminado la primera mitad del torneo mejor que su clásico rival. Y uno de los objetivos que perseguían desde un principio era la clasificación a alguna copa.

Hoy, a días de iniciar el capítulo 21 de este “accidentado” fútbol argentino, el Sabalero está dentro de la Copa Sudamericana 2018 y a un puesto de la Libertadores. Mientras que el Tatengue aun lucha para llegar a la ubicación 11, límite para clasificar al certamen especial de Sudamérica. ¿Qué equipos inciden en las posibilidades de ambos?

En el caso de Colón la fecha pasada hubiera sido soñada si River no hubiese ganado ante Tigre. Empataron Newell’s, Estudiantes y Boca, mientras que San Lorenzo perdió. Si el Millonario perdía, el equipo de Dominguez terminaba la fecha 20 dentro de la Libertadores. Para colmo no hay demasiada diferencia de puntos. Entre el puntero (Boca que tiene 44 unidades) y Colón (tiene 36) hay 8 puntos. Por lo tanto, si el Sabalero quiere ocupar un cupo en la Libertadores deberá esperar que San Lorenzo pierda o empate la fecha que viene y que Estudiantes y River no ganen. Y por supuesto, deberá volver a sumar de a tres.

Por el lado de Unión el torneo internacional más cerca es la Sudaméricana. Está a 4 puestos de Lanús, quien es el último dentro de la zona de esa copa. Los que están por delante del Tate son Atlético Tucumán (con misma cantidad de puntos), Rosario Central (28), Independiente (28) y el Granate (30). Casi en la misma situación que Colón, la desigualdad de puntos no es grande, sólo un partido. Sin embargo lo de Unión es un poco más complicado. El equipo de Pumpido deberá ganar los próximos dos encuentros y esperar que sus rivales directos no lo hagan.

Aunque las situaciones se tornen un poco complicadas, no son imposibles. Y las rachas en este deporte aparecen tan rápido como se van. Eso es lo lindo del fútbol, parece una montaña rusa de emociones. Y nadie niega que, aunque falta para terminar el torneo, las posibilidades de que ambos equipos santafesinos participen en una copa internacional son viables.