
El final del clásico, en el que Unión le ganó a Colón, tuvo un momento trágico. Es que vecinos del barrio San Agustín 2 comenzaron a festejar con bombas y tiros, pero una de esas balas dio en la cabeza de un nene de cuatro años que jugaba en el patio de su casa.
“Estábamos ayer después del partido tomando mates con mi mamá, como frecuentamos hacerlo. escuchamos detonaciones de bombas, cohetes y disparos”, contó a LT10 la tía de la víctima. Estaba en el domicilio de La Pampa al 7400. Y completó: “Por ahí lo escucho a mi sobrino que empieza a gritar. Vinimos a verlo y estaba ensangrentado. Era una bala de gente que estaba festejando. Habíamos visto gente pasar por atrás de la laguna y no nos dimos cuenta que era peligrosa”.
En el barrio hay muchas casas y ranchos, a metros de la circunvalación. Allí en el medio, un inconsciente comenzó a tirar tiros al aire: de allí derivó la herida de este nene que fue intervenido en el hospital Alassia y según el parte médico está grave: “En terapia intensiva con asistencia respiratoria mecánica. Tuvo que ingresar a quirófano anoche”, indicaron desde el centro de salud.
“Estamos acostumbrados a los enfrentamientos a balazos. Él cada vez que escuchaba tiros, se metía en la casa, porque estaba acostumbrado a esta situación”, reveló la tía. Sin embargo, esta vez la bala le pegó en la cabeza, en la zona fronto temporal y quedó alojada en el cerebro, cerca de la parte ósea, pero la lesión es grande y puede producir un edema cerebral importante.
Al nene lo operaron a las 23:30 de la noche. La operación terminó a la 1:30 de la mañana. “Está con asistencia respiratoria y ahora va a necesitar mínimo de una semana o dos para ver cómo evoluciona”, indicaron desde el Alassia.




















