El homicidio de Julio Cabal conmovió a la sociedad santafesina. El joven de 29 años fue asesinado de un disparo mientras trabajaba en su local de Urquiza al 2200 y eso provocó el hastío y la bronca de los vecinos. Pero al día siguiente, el jueves 19 de septiembre, fue asesinado otro joven: Maxi Olmos murió luego de que le dispararan para robarle la moto, cuando iba a buscar a su esposa al trabajo.

Pocas veces los santafesinos estallaron de la indignación como esta semana. Por eso, días atrás, cuando los padres de Julio Cantero convocó a una marcha, cientos de personas estuvieron presentes en la plaza frente a Tibunales y Casa de Gobierno. Ahora, ante el llamado de la familia de Maxi, otra vez respondieron.

“Todos por un solo grito”, fue el lema de la marcha que se inició en la Plaza del Soldado y de la que participaron muchos familiares de víctimas, como la mamá de Dieguito Román, la hija de Natalia Catán, la esposa de Horacio Borda, la mamá de Augusto Paulón, los hermanos de Lucas Pirovano y la tía de Jésica Ronsoni, además de otros cientos de vecinos hastiados de la inseguridad y las injusticias con las que se vive.

“Nos estamos matando entre nosotros, mi hijo estaba apoyando un proyecto familiar y hoy ya no lo tengo”, dijo Inés Massino, madre de Julio Cabal. Y agregó: “Mi hijo luchó siempre por los derechos de las minorías por eso nosotros vamos a reclamar sin violencia, pidiendo que por favor profesionalicen a la policía, que aprendan a investigar”.