
En medio de un partido de fútbol en el club santafesino Sportivo Guadalupe, sucedió un violento episodio. En la tribuna visitante se armó una pelea que terminó a los tiros en la puerta de la entidad deportiva situada en calle Mitre al 7100 el domingo por la tarde.
Un fiscal, que de casualidad se encontraba mirando el partido, intervino de oficio y ordenó la detención de un hombre. Todo habría comenzado con un asalto en las inmediaciones del club y luego comenzaron los disparos, mientras chicos de 10 y 11 años se encontraban jugando.

Mientras el fiscal intentaba dar con los delincuentes que habían intentado asaltar a tres mujeres, otro hombre empezó a disparar. El hombre, que quedó detenido, habría utilizado el arma de fuego que portaba su esposa, una empleada del Servicio Pentienciario, quien también quedó aprehendida.
Fue una situación violenta que podría haber sido una tragedia.



















