La diputada Elisa Carrió fue la más solicitada por los periodistas y el pequeño grupo de gente que miró desde afuera el homenaje a los convencionales constituyentes, con motivo de cumplirse los 25 años de la reforma constitucional de 1994, en el Museo de la Constitución.

Allí, en una charla con los periodistas, Carrió aseguró que el diputado santafesino del kirchnerismo Agustín Rossi quiere verla afuera de la cámara baja.

“Si gana el Frente de Todos no sólo voy a aceptar el resultado sino que tengo todo preparado, porque viene la venganza. (Agustín) Rossi y compañía, que también es corrupto el hermano de Rossi, están preparando sacarme del Parlamento. No van a poder. Voy a renunciar antes y me voy a sentar en Dolores para que me metan presa”, dijo y luego, risueña, agregó: “Se imaginan el lío de la cárcel. Sería una experiencia que no tuve. Tuve experiencias con hombres, con hijos, con la vida, tuve todo. Lo único que me falta es la experiencia de una celda con una cama. Eso sí, voy a sacar una ley del aire acondicionado, nada más”.

Carrió estuvo muy dura también con los mandatarios provinciales que firmaron una nota de rechazo a las últimas medidas económicas que, según dicen, complican sus finanzas. “Los gobernadores son caraduras, no quieren que le suban el impuesto mínimo a las ganancias. Si hay algo que yo odio es pagar ganancias. Y los gobernadores tienen superhavit”, dijo. Y completó: “Vos le pedís a un gobernador del PJ algo y lo único que quieren es plata para él y para repartir”.

Por último, sobre la suba del dólar, dijo: “El efecto Alberto hace que los inversores no quieran venir al país de Cristina y Maduro”.