El día después de la apabullante derrota de Juntos por el Cambio en manos del Frente de Todos, Mauricio Macri ratificó el rumbo de sus políticas económicas. Más allá de que se preveía que podía haber cambios en el Gabinete, el Presidente eligió continuar haciendo caso omiso al resultado del domingo 11.

Sin embargo, una voz se diferenció del resto. Mientras en la Casa Rosada buscaban aunar voces, Elisa Carrió dio sus propias medidas para salir de la crisis y conseguir revertir, al menos en parte, el catastrófico resultado electoral.

“Es importante que el Gobierno suba el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y otorgue una moratoria para las pymes”, dijo la diputada luego de una jornada complicada en los mercados en la que el dólar llegó a rozar los 60 pesos. Por ahora, al menos, no obtuvo respuesta desde la Casa Rosada.