
Otro tiroteo sacudió Estados Unidos este fin de semana, después de la masacre ocurrida el sábado en un shopping de El Paso, Texas, donde murieron al menos 20 personas.
Al menos nueve personas murieron en la ciudad de Dayton, Ohio, y otras 16 resultaron heridas. Según informaron las fuerzas de seguridad, el tirador fue abatido.
El episodio ocurrió cerca de la 1 de la madrugada en el distrito de Oregon, en un lugar de varios bares y boliches, aunque considerada una “zona muy segura”.
Según explicó el teniente coronel de la policía local, Matt Carper, “el autor ha muerto por heridas de bala producidas por la respuesta policial”.
“Afortunadamente contábamos con muchos agentes en las inmediaciones cuando comenzó el incidente así que la violencia duró poco tiempo”, detalló, y agregó: “Estamos haciendo todo lo posible para investigarlo e intentar identificar el móvil del tiroteo”.
Mientras tanto, agentes de seguridad siguen registrando los bares de la zona para saber si hubo más heridos por este brutal tiroteo. Medios locales afirmaban que un segundo atacante había abandonado la zona en un coche oscuro. El ataque se registró desde el bar Ned Peppers.



















