
Un nuevo robo sucedió el lunes por la tarde en una panadería del centro de la ciudad. Pero lo que más llamó la atención fue el intento de huida de los dos ladrones: no lo hicieron en un transporte personal, sino que subieron a un taxi. Fue el principio del fin, porque el buen accionar del chofer consiguió que fueran detenidos.
Los delincuentes habían asaltado a los empleados de una panadería, en San Jerónimo y Eva Perón. La policía llegó al lugar apenas momentos después, alertados por la central del 911, pero los ladrones ya se habían ido.

Sin embargo, unos minutos más tarde, un taxista accionaría el botó antipánico de su unidad. Los delincuentes lo habían tomado para que los asistiera en su huída. Tras esa nueva alerta, los oficiales persiguieron el vehículo, lo interceptaron y pudieron detener a los sujetos. Constataron que uno de ellos tenía 21 años y el otro 50. Los trasladaron a la Seccional Primera, donde quedaron detenidos.



















