Durante tres meses y medio, Horacio Borda luchó por su vida. El parrillero que tenía su restaurante en Blas Parera al 9300 había sido herido el 29 de marzo cuando quiso frenar una pelea que se daba adentro de su local.

Por esos golpes, debió ser internado en el hospital Cullen, donde permaneció hasta este lunes, cuando su cuerpo dijo basta.

“Nunca estuvo fuera de peligro, tuvo algunas mejorías pero este último tiempo cada día que pasaba su estado de salud se fue complicando cada vez más”, dijo el abogado de la familia de la víctima, Raúl Sartori en el programa Al Derecho y al Revés de LT10. Y completó que con este hecho, cambiaría la cáratula del caso que investiga la justicia: “No sería homicidio en grado de tentativa sino homicidio la carátula por la que hay un joven imputado”.

Borda fue golpeado en la nuca con la culata de un arma. En la caída, golpeó su cabeza con un fierro que se encontraba en el lugar y eso le produjo una fuerte herida. Había intentado frenar una pelea entre punteros adentro de su restaurante. Quería evitar que los hombres que se golpeaban, le produjeran algún daño a los demás clientes. Su mujer, Luciana, vio todo: el momento en el que intercedió en la riña y también cuando fue golpeado.

Por el hecho fue detenido en prisión preventiva un hombre de 27 años.

Borda fue operado cuatro veces, pero su estado de salud se fue agravando, hasta que murió luego de una hemorragia interna y otras complicaciones intrahospitalarias.