Fue uno de los íconos del cine argentino. Se destacó en películas de alto contenido erótico. Estaba internada en el Hospital Central de San Isidro.
La afamada artista había sido ingresada al centro asistencial a fines de mayo pasado por un cuadro de infección urinaria y de shock séptico como secuelas de una operación de cadera a la que había sido sometida anteriormente.
Se llamaba Hilda Isabel Gorrindo Sarli. Todos la conocían como la Coca. Se destacó en películas de alto contenido erótico. Murió en la mañana de este martes a los 83 años. La semana pasada la habían internado en el Hospital Central de San Isidro debido a una complicación en su fractura de cadera.
Nació en Concordia, Entre Ríos, y todo el tiempo se encargaba de aclarar que era “muy tímida”. Se convirtió en un ícono pop al protagonizar películas como Carne, Fuego y Fiebre, entre otras, dirigidas por su pareja, Armando Bó, el amor de su vida.
Sarli hizo su primer desnudo frente a cámara en El trueno entre las hojas. Es muy recordada la escena en que Isabel nada sin ropa en un lago (y algunos parroquianos la observan con la boca abierta).
“Me habían bautizado ‘la higiénica’ porque siempre aparecía bañándome”, confesó varias veces la actriz, con mucha gracia.
Con Armando Bó se convirtieron en una dupla muy importante en el mundo del cine: filmaron unas 30 películas (antes de conocer al cineasta había estado casada un año con Ralph Heinlein, un señor de familia alemana).
Isabel definió a Bó de esta manera: “Mi relación con Armando se caracteriza así: fue el padre que no tuve, el hermano que perdí porque murió siendo chico, el compañero, el amante… Todo”.
Aunque los censuraron varias veces y la crítica especializada los castigaba, no sólo triunfaron en la Argentina sino que llevaron sus películas a México, Paraguay, Panamá, Rusia, Japón y los Estados Unidos, entre otros países.
Para eludir a los censores, que los acusaban de atentar “contra la moral y las buenas costumbres”, Bó y Sarli cambiaban los títulos de las películas y hasta modificaban las tomas.
A los 60 años volvió a la pantalla grande de la mano de Jorge Polaco en la película La dama regresa. En 1998, debutó en el teatro de revistas en la obra Tetanic.
También trabajó en televisión. En 2004 tuvo una participación especial en la telenovela Floricienta.
En 2009, otra vez en el cine, Sarli participó en dos producciones: Mis días con Gloria y Arroz con leche.
Sarli vivía en su casona de Martínez, acompañada de sus mascotas. En los últimos años había tenido otras internaciones. En 1992, la operaron de un tumor cerebral y se recuperó favorablemente. En 2011 también salió adelante luego de haber sido hospitalizada por un edema pulmonar.
Fuente: Clarín



















