La cautelar que permitía el autocultivo de cannabis para su utilización medicinal fue revocada por la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario. La medida había sido dictada a favor de seis madres de chicos con problemas de salud, para que pudieran elaborar su propia medicina casera.

Los jueces Fernando Lorenzo Barbará, Aníbal Pineda, y Elida Isabel Vidal explicaron que “no existe verosimilitud para concluir que el remedio que quieren producir sea más beneficioso que el que provee gratuitamente y de forma vitalicia el Estado Nacional y que se pueden adquirir por mecanismos legales”, sin embargo nunca es tan sencillo. Muchas veces los procedimientos para conseguirlo suelan ser largos y muy exigentes en sus requisitos.
Pineda, que guía el fallo de la mayoría, señala que, por un lado, está la problemática del autocultivo de marihuana para consumo personal, que es perjudicial pero no punible, y, por el otro, se encuentra la pretendida habilitación judicial pedida por las madres para poder producir un “medicamento casero” para aplicar a sus hijos menores de edad.
En ese sentido, los jueces valoran que la producción de medicamentos se encuentra bajo la órbita de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) órgano que tiene el poder de policía y es el encargado de garantizar que los productos para la salud sean eficaces, seguros y de calidad para la población.
Por lo tanto, el tribunal considera que no parece verosímil tener derecho a producir un medicamento casero por afuera de la normativa establecida por la Anmat. Menos aun cuando ese remedio, cuya eficacia no ha sido probada por la ciencia médica internacional, quiere ser aplicado a chicos menores de edad.



















