
Hace más de 15 años atrás el presente que vive hoy Pablo Jerez y su familia era impensado. “Si dejara de jugar al fútbol, la obra social de futbolistas ya no corre más. Y a nosotros se nos va a venir una jodida”, expresó el defensor ex Colón en diálogo con Sportia.
Con 36 años, Pablo sabe que está casi sobre el final de su carrera. Supo conquistar los torneos locales, la Copa Libertadores y la Intercontinental con Boca, pero las glorias futbolísticas forman parte del pasado. Arribó a Colón en 2005 y vistió la camiseta del Sabalero hasta 2008. Hoy en Midland, club del ascenso, sigue peleando para estirar su carrera y así poder continuar con el tratamiento de su hija.
Zoé, quien cumplirá 15 años en noviembre, padece hidrocefalia, un trastorno cuya principal característica es la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Pablo Jerez sabe que pronto la ayuda de la obra social que posee por Futbolistas Agremiados se le acabará. Por tal motivo el jugador salió a vender sus camisetas.
“En 2004 nació mi hija con muchísimos problemas. Tuvo menigitis, le produjo hidrocefalia y una gran infección”, contó Jerez, quien en ese momento se encontraba en su mejor momento en Boca. “Llegamos a un nivel de desesperación. Visitamos curanderos, brujos, lo que sea. Hemos gastado como 60 ó 70 mil pesos. Teníamos que conseguir mercurio, no sé. Un montón de cosas raras y nosotros las hicimos. Por desesperación, obviamente”, explicó el jugador.
En medio de toda esta situación, Sebastian Orión, presidente de Midland, expresó en sus redes sociales: “Vamos a renovar el vínculo contractual las veces que sean necesarias para que no pierda ese beneficio. Pablo es un gran profesional y mejor persona. Todos en el club están muy contentos con él”
























Pobre hombre ojalá se resuelva este problemon loco.
Y agremiados debería dar una mano o la AFA para estoy casos muy especiales.
De corazón, fuerza mi amigo!!!!