
María Sol Salas tiene 25 años y se debate entre la vida y la muerte, luego de haber recibido un disparo de escopeta, en la medianoche del viernes en el barrio Brigadier López.
La mujer estaba entrando a una casa, en Gorriti y Servando Bayo, cuando fue alcanzada por los perdigones en el brazo izquierdo, lo que provocó la fractura de húmero. Rápidamente fue llevada al hospital Sayago y de ahí derivada al Cullen, donde los médicos la operaron en el quirófano central, según informó el perodista de policiales Juan Trento. Tras la intervención la dejaron internada en la unidad de terapia intensiva en estado grave.
Tras el llamado al 911 por parte del vecino, la policía y una ambulancia se encontraron con María Sol tirada en el piso. Quienes la acompañaban pudieron ver de lejos a los autores del disparo, lo que alcanzó para darle una descripción física del presunto autor, a quien aún no encontraron. La joven había bajado del auto y se disponía a entrar a una casa cuando los perdigones la alcanzaron.
María Sol quedó internada en la unidad de terapia intensiva en grave estado.




















