A pesar del mal clima, una inmensa cantidad de fieles llegó hasta la basílica para celebrar las últimas horas de la 120 peregrinación de la Virgen de Guadalupe, uno de los eventos más importantes de la ciudad en el plano religioso.

Miles de santafesinos y de vecinos de otras ciudades llegan cada año para saludar a la Virgen, en una celebración que aúna fe, esperanza y buenos augurios, además de impresionantes shows.

Por eso, este domingo llegaron a la Basílica para disfrutar de los actos central y poder ver de cerca a la santa patrona, a pesar de que un fuerte temporal había afectado a Santa Fe en la mañana del domingo.

La lluvia también tuvo en vilo a la fiesta en la noche del sábado, sin embargo desde la organización se decidieron a no suspender la procesión y la misa, que se desarrollaron adentro de la basílica. Fueron muchos los fieles que pudieron ver, con emoción, la salida de la Virgen para dar inicio a una de las festividades más importante y tradicional de la ciudad.