
Lucas Alario sigue adelante con su carrera a miles de kilómetros de distancia, en Alemania. Ahora alterna partidos jugados con otros en los que va al banco, pero siempre garantiza su cuota de gol.
Eso sí, para no extrañar a los suyos los lleva en un lugar muy especial. En ambos botines tiene una inscripción con el nombre de su mamá y su papá. “Mónica” y “Abel” se lee en el revés de ambos calzados color rojo.
El delantero del Bayer Leverkusen está siendo tanteado por otros clubes. Incluso su representante aseguró que llegó un llamado desde Boca, pero no iría ahí por cuestión de respeto a River. Su futuro podría estar en España, siempre lejos de casa. Por eso necesita llevar a sus seres más queridos en lugares muy particulares, para que lo ayuden con lo que mejor sabe hacer: goles.























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