Es una jornada histórica para el Tate. Imposible de olvidar, pero menos aún para aquellos que recorrieron cuatro mil kilómetros para estar presente en tierra ecuatoriana y ver el encuentro frente a Independiente del Valle, por Copa Sudamericana.

Esta tarde, los hinchas fueron a hacerle el aguanta a Unión a la puerta del hotel. Y mientras cantaban eufóricos salió Leo Madelón con Nereo Fernández para saludar. El arquero estaba tranquilo, pero el entrenador era un fanático más.

Con los brazos levantados fue como un misil a la valla donde estaban los tatengues a saludarlos y cantar junto a ellos que al tate “lo lleva en el corazón”.