
Lucía compartía con su familia un viaje por Europa. Al llegar a París el 12 de abril no se imaginó que serían testigos de hecho único para la historia, no solo de esa ciudad, sino de todo el mundo.
“París es una de las ciudades más importantes que queríamos conocer y recorrer. Teníamos muchas expectativas de llegar, aunque no sabíamos que íbamos a vivir algo que nos iba a movilizar para toda nuestras vidas” contó a Nexodiario.
Si bien ella ya había visitado la Catedral de Notre Dame cuando tenía nueve años, quería que sus hijos también fueran testigos de ese monumento.
“Nuestra última tarde en París la dedicamos a la estrella de París: Notre Dame. Llegamos a la plaza entre las 17.15 y 17.30. Entramos 18.15, y cuando lo hicimos, percibí que entraba a una iglesia (no a un museo), quizás porque estaban dando misa. Nos pareció una falta de respeto recorrer la catedral durante la misa, así que nos sentamos a escuchar la misa. A los 10 minutos se empezó a escuchar una alarma muy fuerte, que era una señal de desalojo. Veíamos que la gente corría hacia las puertas. No hubo una evacuación masiva. La alarma decía que había que buscar una salida” relató Lucía.
Luego acotó “una vez en la plaza vimos que las puertas de la catedral se cerraron. Como quedamos en la plaza pensamos que era una falsa alarma e incluso hicimos la foto familiar. Fuimos evacuados a las 18.35hs. Recién a las 18.55hs comenzamos a ver humo, poco, pero que salía entre las dos torres grandes, y ahí nos dimos cuenta que algo sucedía”.
Lo que siguió fue mirar “para arriba, vimos el humo, llegó la policía y escuchamos un autobomba que paró en el frente de la catedral. Fue una evacuación rápida de la plaza. Cuando cruzamos la calle, literalmente estaba en llamas”.
En tan solo media hora, el fuego consumió gran parte de Notre Dame. Cuando el humo comenzó a crecer, y las cenizas cayeron sobre ellos, se alejaron una cuadras por el temor a algún tipo de explosión.
“De un momento a otro se convirtió en una ciudad de sirenas que se mezclaron con el sonido de las campanas de Notre Dame. Eso fue escalofriante” contó Lucía.
Sin lugar a dudas, Lucía y su familia vivieron un momento único, quizás no el que esperaban, pero pudieron “estar en la última misa de Notre Dame antes de incendio”.





















Cuánta coincidencia de estar justo ahí!!!! Increíble historia