El domingo por la noche, un temporal sacudió la ciudad de Santa Fe. En plena tormenta, María Ángeles celebraba su casamiento en uno de los salones del puerto santafesino. La fiesta se vio interrumpida por los fuertes vientos que provocaron la rotura de los vidrios y la caída de un techo.

Tranquila y con un tono alegre, la novia, María Ángeles Rolón, resumió a TN la experiencia de ese momento en una frase: “Fue una tremenda desgracia con mucha suerte”. De esa forma, explicó que ninguna persona resultó lesionada. ”Agradecemos a Dios que no hay ningún herido de gravedad”, dijo.

Que todos resultaran ilesos le permitió recordar lo ocurrido con resignación: “Después de todo, tratamos de tomarlo con un poco de humor”.

María Ángeles celebró que al menos, antes de que llegaran los vientos a destruir el salón donde se festejaba el casamiento, ya habían comido y bailado “bastante”.

Aunque si bien tras lo sucedido pensaron que podían seguir, pronto se dieron cuenta de que no era posible. “La idea era tratar de continuar de alguna manera, calmados”, aseguró. Sin embargo, el lugar había quedado destruido. “Ni siquiera podíamos seguir comiendo porque se había caído el techo sobre la comida”, recordó en medio de risas.

María Ángeles se describió con una gran planificadora y aseguró que estaba al tanto de que ese día había un 30% de probabilidades de tormenta eléctrica, pero aclaró que jamás imaginó que algo así podía pasar.

A pesar de todo, la chica dijo que disfrutaron muchas horas previas a la llegada de los fuertes vientos así que no será necesaria otra reunión.