
Unas 30 personas realizaron un intento por copar la comisaría 7°, al norte de la capital santafesina, para liberar a dos detenidos en un operativo de rutina. Hubo seis heridos, entre ellos tres policías y un niño; y tres detenidos.
Luego del intento fallido, el grupo de personas cortó una avenida y quemó gomas, en señal de protesta.
Según relató La Nación, todo comenzó anoche cerca de las 20 del viernes, cuando una patrulla del Comando Radioeléctrico que circulaba por el cruce de calles Ex Combatientes de Malvinas y Schmidt, del barrio Yapeyú, en el extremo noroeste de la ciudad capital, intentó “chequear” a dos jóvenes que pasaban en moto.
El conductor del rodado frenó pero en en ese momento, el acompañante, con un arma de fuego en la mano, salió corriendo y se escabulló en la oscuridad. Los agentes procedieron a detener al motociclista, de 23 años, pero en ese momento la situación empezó a descontrolarse, ya que familiares y amigos de los apresados se abalanzaron sobre los policías, que debieron solicitar refuerzos. Los sujetos provocaron daños importantes en dos móviles, pero no pudieron evitar que el aprehendido fuera trasladado hasta la Comisaría 7a.

Lejos de darse por vencidas, unas treinta personas se dirigieron rápidamente hasta la mencionada seccional y trataron de coparla. Según la versión oficial, los uniformados debieron oponer dura resistencia para evitar que la comisaría caiga en manos de los violentos.
Los mismos protagonistas admitieron que el momento de mayor tensión se produjo cuando un hombre de 30 años trató de arrebatarle una escopeta a un suboficial. Durante el forcejeo, el arma se accionó y el atacante recibió una perdigonada en el pecho. A partir de allí se vivieron minutos de descontrol, escuchándose varios disparos de balas antitumulto.



















