
Apenas pasaron unas horas de la trágica muerte de Delfina. Con una fortaleza que sorprende, la madre se anima a relatar lo sucedido, aún incrédula. La familia había almorzado en su casa de la calle Aurora al 3600, en el sudoeste de Rosario y cada uno había emprendido sus actividades. El padre miraba la televisión en un sillón mientras la nena de 9 años salió a jugar al patio.
“En un momento fue a la pieza y no la encontré. La seguí buscando y vi que la puerta del fondo estaba entreabierta. Miro para afuera y la veo paradita entre el caballete de metal”, comienza el relato la mujer ante la pregunta del diario Clarín. Y agrega: “Pensé que me estaba haciendo una broma, que no se movía a propósito. Le dije que si seguía bromeando se iba a quedar sin helado y entré”.
Delfina estaba abajo de un andamio de metal, de esos que usan los albañiles y accidentalmente se cayó, quedando colgada de la bufanda. “Me asomé por la ventana pensando que iba salir de ahí, pero no se movió. Entonces salí y cuando me acerqué le encontré atrapada y muy pálida”, reveló la madre.
La chiquita fue derivada de urgencia a un centro asistencial y luego al Hospital de Niños de Rosario, pero los médicos no lograron reanimarla.
La investigación quedó en manos del fiscal Donato Trotta de la Unidad de Homicidios Culposos. El área de Prensa de la Fiscalía de Rosario informó que “la menor estaba en el patio de la casa jugando en unas de estructuras metálicas que tenían para unos arreglos cuando se engancha de una especie de bufanda que tenía en el cuello lo que le produce un ahorcamiento fuerte”. Una absoluta tragedia.



















