
La visita no figuraba en el cronograma de actividades del Presidente, por eso la rodeaba un halo de misterio. Mauricio Macri debía llegar a la mañana al aeropuerto de Reconquista, pero nadie tenía la certeza de que lo haría. Apenas rumores.
De todas maneras, los intendentes de la zona se acercaron al lugar para presentarles sus reclamos por la falta de obras hídricas y saludar al primer mandatario. No pudo ser. Macri llegó a media mañana al lugar, bajó del avión presidencial y se subió a un helicóptero que estaba cerca. No hubo contacto con ningún político de la zona.
“Se llaman actividades de cercanía”, explican desde prensa de la Casa Rosada. Y agregan: “No avisan en nuestra oficina para que no se filtre”. Querían que se sepa lo menos posible. Y quizás tenga que ver con el hecho de que Macri apenas hizo un paso fugaz por la zona y casi exclusivamente por el aire.

“Lo acompañó (el secretario de Agroindustria, Luis Miguel) Etchevehere, sobrevolaron las zonas inundadas junto a uno de los productores afectados”, contaron en Balcarce 50 sobre el viaje de Macri al norte provincial. “Y después se reunieron en el Parador Ayala junto a otro grupo de productores, todos afectados por las inundaciones. Todo en el marco de la linea de créditos que anuncio Etchevehere la semana pasada en Casa Rosada, después de la reunión por tema inundaciones”.
Una “avanzada” de Protocolo del Presidente había bajado del avión antes que el mandatario para dejarles en claro a los dirigentes políticos locales que no habría contacto. El intendente de Reconquista, el justicialista Enrique Vallejos; su colega de Avellaneda, el radical Dionisio Scarpín; y el de Romang, del Frente Progresista, Sergio Ramseyer se quedaron con las ganas. Tampoco el concejal local de Cambiemos Sergio Gallo. Los asesores recibieron las carpetas con reclamos y fin de la discusión.

















