Jorge es uno de los cientos de taxistas que sale a trabajar cada noche con la incertidumbre de si le tocará o no un asalto, o peor aún, un hecho de mayor violencia: la inseguridad está siempre en su cabeza.

Por eso tras enterarse del violento asalto a Georgina, la mujer que fue maniatada y golpeada ferozmente por una pareja, se indignó: “Desde el gremio de tacheros no hacen nada. Nadie la fue a ver a la chica golpeada”, protestó. Georgina está internada con fisuras en costillas, fuertes golpes en cuello, brazos y piernas. Sabe que por un largo tiempo no podrá volver a trabajar.

La bronca de Jorge se puede trasladar a decenas de taxistas que deambulan por Santa Fe. “La central no puso ‘movilización por la chica golpeada’. No nos dijo lo que pasó. Nos enteramos por los medios”, dijo el hombre a través de un mensaje de audio.

Georgina, de 33 años, tomó a una pareja de pasajeros en Aristóbulo del Valle y Lavaisse. Iban hasta La Paz e Iturraspe y estaban bien vestidos. Nada la hizo sospechar del descenlace. Pero cuando llevaban varios minutos en su auto, los delincuentes le pasaron una soga por el cuello, le ataron las manos, la golpearon con intensidad y la hicieron ir hasta llegar a barrio Barranquitas. El pedido era de dinero. Querían más. “Yo les decía que se llevaran el auto porque más plata no tenía, incluso les dije que se fijaran en la ticketera y corroboren que no había recaudado más”, le reveló la chica a la radio Aire de Santa Fe. Y completó: “Me sacaron la llave del auto, así que con los dedos del pie traté de tocar varias veces el botón antipánico, me pedía que pasara a otro canal para emitir el alerta y empecé a desesperarme“.

Los delincuentes se llevaron $1100. La recaudación de Georgina y el único dinero que tenía encima.

Por eso un grupo de taxistas cortaron el tránsito en Suipacha y Rivadavia. Quieren medidas fuertes contra la inseguridad. Y desean que alguien los represente con mayor firmeza. Se sienten, como muchos otros ciudadanos, desprotegidos.