Es la parte oscura de una noche que debía ser puro brillo. Porque el Festival de Guadalupe es una de las fiestas que más disfrutan los santafesinos y donde, además, muestran su costado solidario donando pañales y alimentos no perecederos: esta vez, para los inundados del norte provincial.

Pero un detalle empañó la celebración: a algunos asistentes poco le importan los vecinos del barrio. Así lo demostró, al menos, el hecho de que hayan estacionado sobre las rampas de garaje en diferentes cuadras de Guadalupe, impidiendo que la gente de la zona pudiese sacar o meter sus vehículos a sus propias casas.

Así le pasó a una vecina de la calle Ayacucho, que llegó de comer pasada la medianoche del sábado y vio tapado sus ingresos con autos. De tanto esperar, consiguió que el dueño de uno de los vehículos en infracción regresara del Festival: “¿No viste que había una rampa?”, inquirió con los nervios por las nubes. La respuesta la sorprendió: “Es que el ‘trapito’ me dijo que no había problemas en dejarlo acá”.

Otro vecino todavía no puede salir de la incredulidad, tras dialogar con un inspector de tránsito que encontró a la vuelta de su casa. Ante la falta de respuesta el hombre reaccionó: “¿Qué pasa si tengo una emergencia y no puedo salir con el auto?”, le preguntó con dureza. “Llame a la ambulancia”, le contestó con soberbia y mucha irresponsabilidad el empleado municipal. Todo un cambalache.

Otros vecinos, con menos suerte, llamaron a la grúa, que nunca llegó. Y tuvieron que irse de sus casas para no dejar los vehículos en el medio de la calle. Mientras tanto, volaban de la bronca.

Son dos aspectos del descontrol del gobierno de la ciudad: no había nadie para controlar a los ‘trapitos’ y luego, no hubo una grúa que pudiera liberar las rampas y llevarse a los autos en infracción.

En conferencia de prensa, el intendente José Corral había dicho el viernes: “El Festival de Guadalupe es parte de nuestro patrimonio cultural”. Y esto también es parte de lo que somos: populares y solidarios, pero muy desinteresados con los derechos de los demás.