Unión jugó ante Patronato, el partido terminó 2 a 2 y cerca de la medianoche de ese viernes 2 de noviembre, Javier Cabrera, de 20 años, fue asesinado en las inmediaciones del club tatengue, luego de recibir varios disparos. Fue traslado de urgencia al Hospital Cullén, pero el joven llegó sin vida.

Pasaron más de dos semanas y sólo Luis Spahn, presidente de Unión, se expresó sobre el tema: “Lo vemos con preocupación, está en manos de la justicia”. Pero, justamente, lo que llama la atención es el silencio de los fiscales que llevan adelante la investigación.

Por lo que pudo averiguar NexoDiario, la muerte de Cabrera, quien era integrante de la barra de la “Bomba”, no tiene vinculación con el ataque a “Pepo” Leguizamón, otro barra rojiblanco que perdió la vida, al recibir dos disparos en el estacionamiento frente a la institución de la avenida. Este hecho ocurrió el sábado 6 de octubre, en horario vespertino.

Algunas versiones indicaron que uno de los “Melli” Galeano, líderes de la “Bomba”, estaba al lado de Cabrera, en el momento que le dispararon. Entonces, a partir de ese dato, comenzó a tomar fuerza la posibilidad de una interna por el poder en la hinchada del Tate, pero estaría descartado.

Aparentemente, el conflicto se inició entre mujeres y esto derivó en una pelea de hombres. Cabrera no sería el masculino en cuestión y no hay que descartar que su muerte haya sido un error de parte de los que utilizaron el arma.

La investigación está avanzada y puede haber novedades en los próximos días.