El temporal en Santa Fe produjo diferentes estragos: árboles caídos, anegamientos y otro tipo de daños. Pero ninguno tan insólito como el que debió sufrir una joven en la madrugada del martes.

Cuando llegó a su casa en Suipacha al 2300, en pleno centro de Santa Fe, vio que el cable de Gigared estaba muy bajo, tal como sucede en cada una de las tormentas que se suscitan, según su relato. “Llamamos, pero se demoraron en venir a arreglar”, contó la víctima.

Cuando llegaron, apenas le pusieron unas cintas que no fueron la solución al problema. De hecho, uno de los colectivos que pasó lo bajó un poco. Y a la una de la mañana se produciría el mayor problema: “Yo estacioné en la puerta de mi casa. Pasó un colectivo, se enganchó con el cable, agarró la puerta de emergencia que está en el techo que voló y le pegó a mi auto”, contó indignada la dueña del vehículo: “Le dio de lleno a mi vidrio”, agregó.

La puerta de chapa que tiene algo menos de un metro cuadrado se desprendió del techo y fue a parar directo al vidrio del conductor del Renault Clio gris. La chica debió guardarlo en un garaje para que no se le mojara todo el interior con la lluvia y no sufriera algún robo en el resto de la madrugada. “Odio a Gigared”, sentenció indignada en un audio que envió a esta redacción.

Por consecuencia del cable caído, en la mañana del martes debieron cortar Suipacha, entre Rivadavia y San Luis para levantarlo.